Los procesos de creación de una vivienda solían estar controlados; el promotor contrataba a un arquitecto y a un ingeniero de baja tensión, y con ls proyectos de estos dos agentes, el constructor y el instalador efectuaban las actuaciones necesarias.
Con la aparición de las viviendas inteligentes, el proceso se complica, y es que aparece un tercer agente proyectista, el ingeniero en telecomunicaciones, que define un proyecto complejo, que el instalador no consigue siempre comprender, y acude a terceros para resolver. En resumen, un proceso errático que debe quedar resuelto.
Engtel de mano del promotor
Esta idea nace de tener siempre una imagen consultiva a quien preguntar cualquier duda en la arquitectura, ingeniería, construcción o instalación. Nunca se interrumpe el cauce del proceso, porque el consultor controla cada una de las actuaciones realizadas. Tiempo, gastos y problemas ahorrados con este servicio.
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